Mientras mi mente divaga complejas cuestiones de la existencia, especialmente aquella qué se refiere a lo que es la libertad [o el liberalismo] encuentro que ésta no puede representarse de forma ética sino estética. Ni óleo, ni acuarela simplemente la atmósfera, la luz, los gases, se mezclan para hacer una obra de arte.
La libertad debe explicarse de forma metafórica. ¿Podríamos decir que estas nubes habrían sido más hermosas si fueran obra del estado? ¿Si prevaleciera únicamente un gas? La belleza de estas nubes se encuentra en que la naturaleza sigue su ritmo normal, el sol cae en la tarde, algunas nubes se acumulan en las montañas occidentales del valle de aburrá, el vapor hizo su trabajo para lograr que el agua que seguramente había llovido y caído al centro del Valle. Cada una de ellas hace lo que tiene que hacer, la estética no es más que eso, la adecuada/caótica ubicación de cada cosa.
¿Podría algún pintor lograr ese atardecer? Únicamente el creador es capaz de inspirar en seres inanimados el flujo permanente de la belleza. Un pintor podría imitarlo, pero nunca superarlo, al menos nunca podrá poner las condiciones para que se dé cada día. Ningún pintor puede hacer música agradable a los ojos, son atardeceres musicales pues cambian pero bajo el mismo ritmo.
La comunidad nace precisamente para eso. Hay azules, naranjados, grises, morados para hacer un atardecer. Pero para que haya belleza común no solamente se requiere el flujo permanente que tienen los seres inanimados, sino la aceptación/decisión de cada uno de los colores de participar en el lugar que le corresponde. Pero eso no es así por eso no hay estética común, la sociedad no es más que una masa amorfa, en nada comparable con un bello atardecer.
Es así como surgen los políticos que pretenden imponer modelos vitales. Algunos creen que todo el cielo debe ser azul, otros lo tiñen de rojo, muchos de amarillo pero ¿de qué sirve un color en sí mismo si no hay matices y diferencias? Muchos pretenden dárselas de pintores, pero su restricción a la libertad natural (aquello que permite el color en su lugar) es más feo incluso que las actuaciones erradas de cada uno.
¿Por qué tengo que ponerme un uniforme azul todos los días o irme de corbata? ¿Acaso soy mejor persona si pago impuestos? Los caricaturistas nos han mostrado lo cómicos/irónicos/absurdos que nos vemos cuando simplemente nos masificamos. No se trata de imponer un modelo, se trata de que todos nos pintemos a nosotros mismos. La belleza común surgiría si cada uno se reconoce a sí mismo como pincel y pinta lo que tiene, no el sometimiento al poder de otro. La comunidad es la obra que se pinta a sí misma, como un cuadro de Escher, es paradójica, pero esa misma paradoja está en la naturaleza.
Libertad no es no ser, tampoco es que otro nos dirija, es darle a cada pincelazo nuestro estilo vital que embellezca alegrando a otros. Es una metáfora, pero si la naturaleza siendo lo que es ¿es bella? ¿Por qué no aceptamos nosotros nuestro ser?
