sábado, 28 de enero de 2012

¿LA POBREZA PROVIENE DE LA FALTA DE DINERO?

Para un niño es es fácil de creer que la pobreza proviene de la falta de dinero. Si a uno le dicen, "los ricos tienen mucha plata, los pobres poca plata" pues la inferencia lógica sería "pues la pobreza proviene de la falta de dinero". Adicionalmente si uno medio piensa el asunto, podría fácilmente concluir, que el problema se resolvería haciendo billetes para los pobres. Podríamos citar el intento de chiste "había una persona tan pobre, tan pobre que solo tenía plata" para explicar la falsedad de esta situación. Eso sin perjuicio que si el estado produce dinero, prende la maquinita de billetes, lo que está haciendo es una forma muy sutil de robo, como ya lo denunciaba Juan de Mariana en su libro sobre la mutación de la moneda. Una persona con dinero en una isla desierta cabría en el ejemplo del intento de chiste. Efectivamente ¿de qué me sirve tener un millón de dólares si no lo puedo cambiar por comida, bebida, refugio?

Es así como para responder a la pregunta, la respuesta tajante es NO. La pobreza es la insatisfacción de ciertas necesidades, diferentes para cada persona, en cada situación, contexto. El dinero, en un contexto social, puede cambiarse por cosas que satisfagan necesidades pero no puede hacer que se produzcan esas cosas. Ni la expansión de la oferta monetaria, ni los créditos bancarios, ni nada puede hacerse si nadie produce. Muy por el contrario, si se descubre una forma de vivir -y las personas la acogen- que facilite el intercambio sin dinero y producen mucho, no necesitarán dinero para satisfacer sus necesidades. El dinero es un excelente invento para agilizar los intercambios, pero bien pueden existir otros medios para agilizarlo. Sin embargo, las tesis económicas actuales que se centran en un monetarismo y la centralización de la producción de dinero en los estados convierten al dinero en fin y no en medio. Efectivamente mi querido Keynes, haciendo billetes no vas a calmar el hambre de los pobres, pero sí la perversa avaricia de los gobernantes. 

¿ESCLAVOS DEL DINERO?
La economía actual pretende someter y alienar mediante un exagerado culto al dinero. Es que la ciencia económica actual produce la alienación de la persona humana (Véase GARCÍA MUÑOZ, 2011). La visión económica actual parte de la idea que el ser humano es netamente un número que consumo y que la producción está fatalmente determinada (Véase GARCÍA MUÑOZ, 2011). Adicionalmente, al ser el dinero el medio por el cual se mueve el mercado, pues controlar el dinero en el mercado es una alternativa para que ese personaje adicto al consumo (la persona en su reducida visión) no dañe a los otros consumidores... más bien no deslegitime el poder del estado. Es así como la tesis de derecho y economía del santo de hoy 28 de Enero del profesor José Alpiniano nos centra en un punto esencial: "Esta visión aliena la personalidad humana en tanto que somete al hombre al imperio fatal de algo creado por él mismo: el mercado." (GARCÍA MUÑOZ, Derecho y Economía según Tomás de Aquino, Tesis Doctoral, 2011, pág. 131). Y si el mercado surge de intercambios con dinero, en la actualidad nuestra personalidad humana se encuentra alienada al dinero. 

Así ve la economía actual
al ser humano.

Mediante la oferta dineraria, la producción de billetes, intervenciones macroeconómicas en las tasas de interés, control del aumento de los salarios, el incentivo o desincentivo de créditos para consumo, etc., no vamos a lograr satisfacer nuestras necesidades. De hecho, yo he vivenciado eso en términos prácticos. Una situación económica compleja no se resuelve por más sumas, restas, multiplicaciones o divisiones que se realicen con el dinero que se tiene. Es volver al problema que hablábamos en SOBRE EL DINERO un millón de dólares en una isla desierta no sirven para nada.

La alienación económica, es decir, la confusión del dinero con la riqueza, se refleja también en el management o administración. Que el dinero al ser medio de cambio de todas las mercancías mida la riqueza no significa que sea la riqueza en sí. Es como decir que un edificio de 30 metros son 30 metros, no es un edificio. Sería como decir que el avalúo de ese edificio, sea ese edificio. Veamos cómo se ve esta problemática en el management.

 De acuerdo con Hamel y Prahalad (Prahalad QEPD es, entre otras, el creador de la idea "mercadeo en la base de la pirámide" que es aplicada, entre otros, por el profesor César Betancourt de la Universidad de la Sabana en el área de mercadeo) el rendimiento de una inversión se explica de la siguiente manera: "Ahora bien, el rendimiento de la inversión (o rendimiento de los activos netos, o rendimiento del capital empleado) tiene dos componentes: un numerador, que es la renta neta, y un denominador, que es la inversión, los activos netos o el capital empleado." (HAMEL & PRAHALAD, 1999, pág. 44). La estrategia común en la mayoría de los directivos es la reestructuración empresarial, ¿en qué consiste? En disminuir el nivel de gastos, costos y generalmente, la primera idea que se le viene a la cabeza a cualquiera -por más socialista que hubiese sido en su juventud- son los recortes de personal. ¿Por qué esta estrategia? Precisamente por un auto-engaño matemático, si recorto lo que pago en salarios podré, en mi división, ver cómo aumentan los rendimientos y en últimas auto-engañarme creyendo que por esto soy más rico. 

¿Esclavos de la economía?
Pero ¿Qué consideran los autores Hamel y Prahalad frente a esa táctica de mejorar los rendimientos? Frente a esto plantean los citados autores lo siguiente: "A pesar de que quizás ha sido inevitable y en muchos casos loable, la reestructuración ha destruido vidas, hogares y comunidades en nombre de la eficacia y de la productividad" (HAMEL & PRAHALAD, 1999, pág. 44). Si una reestructuración pretende mostrar un número que dice que el rendimiento aumenta, pero destruye familias, hogares, etc., ¿no es eso muestra de la tesis central de Alpiniano sobre cómo la economía nos aliena? ¿Aumento de acciones a costa de destruir vidas? No es que la reestructuración sea mala en sí, sino que en muchos casos no es justa. Por ejemplo, cuando se despiden a tres empleados que trabajan intensamente y se deja a un cuarto con ese trabajo por el mismo salario ¿podemos decir que se aumentó la productividad? Dicen Hamel y Prahalad "la gestión del denominador [o sea reestructuración y recorte de personal] es un atajo contable para aumentar la productividad de los activos" (HAMEL & PRAHALAD, 1999, pág. 45). 


A pesar de que en apariencia los rendimientos aumentan, simplemente por un "atajo matemático", esto no es necesariamente un bien para la empresa: "la reestructuración raramente da como resultado una mejora fundamental de la empresa. En el mejor de los casos sirve para ganar tiempo." (HAMEL & PRAHALAD, 1999, pág. 47). Es así como ese autoengaño bien podía producir efectos al corto plazo, pero no a mediano o a largo plazo en la valoración de las acciones:

"Un estudio realizado entre dieciséis grandes empresas estadounidenses que llevaban, como mínimo, tres años en reestructuración, reveló que, aunque la reconversión normalmente mejoraba el precio de las acciones de la empresa, dicha mejora casi siempre tenía carácter temporal. Tres años después de iniciar la reestructuración, el precio de las acciones de las empresas encuestadas era, en promedio, incluso inferior a la tasa de crecimiento anterior al inicio del procedimiento de reestructuración."  (HAMEL & PRAHALAD, 1999, pág. 47)

Sin embargo, no se trata de condenar a la reestructuración, que es una alternativa necesaria cuando en la empresa se forman estructuras injustas que limitan su eficiencia. Por ejemplo, que en una empresa de familia el hijo gerente gana lo mismo que su hermano que realiza una gestión operativa es un claro ejemplo de estructura injusta. En ese caso hay un desorden que no da al aporte del trabajo de cada uno su justa retribución. Además, debe ser posible reestructurar esa estructura injusta. A veces, como en el caso de las fusiones empresariales es necesario tolerar -por un tiempo- esa estructura injusta porque de lo contrario se quebraría y sería más injusto aún con todos. 

CONCLUSIÓN INCONCLUSA.
Tanto desde tesis doctorales como del management encontramos que se suele alienar al ser humano a costa de los números de la medida. Confundimos la riqueza con una forma de medirla y por eso, manipulamos su medida en aras de ver mejores resultados. La riqueza no es su medida. ¿Qué es entonces la riqueza? ¿Qué es entonces la pobreza? Para ello escribiremos dos cortos escritos uno sobre cómo el exceso de dinero se utiliza como robo y no genera riqueza y dos sobre lo que es la riqueza.

OTROS ARTÍCULOS
1. EL ALISPRUZ : ¿POR QUÉ SURGE EL DINERO?
2. EL ALISPRUZ : SOBRE EL DINERO
3. EL ALISPRUZ : ¿QUÉ PASA SI HACEMOS BILLETES?

BIBLIOGRAFÍA


GARCÍA MUÑOZ, J. A. (2011). Derecho y Economía según Tomás de Aquino, Tesis Doctoral. Pamplona, España: Universidad de Navarra. Facultad de Filosofía .

HAMEL, G., & PRAHALAD, C. K. (1999). Compitiendo por el Futuro. En H. B. Press, La gestión en la incertidumbre (R. Aparicio Aldazabal, Trad., págs. 37-56). Bilbao, España: Ediciones Deusto S.A.

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