sábado, 5 de febrero de 2011

NORMAS DE ETIQUETA: ENTRE LA ESTÉTICA Y EL ABSURDO.

Una amiga estaba poniendo las normas de etiqueta y yo, en señal de un absurdo maleducado me puse a contestárselas todas. Es decir, de metido y comentando todo críticamente, comiendo en el "banquete al que no me habían invitado". Si fuéramos a ser correctos históricamente creo que a Sócrates lo mataron por violar el protocolo y las normas de etiqueta, por preguntar a toda hora sin "respetar la autoridad ajena". A Jesús lo criticaban porque sus discípulos no ayunaban, porque curaba en sábado ¡imagínense la gravedad! Yo hago lo mismo no distingo entre doctores o ignorantes, a nadie le digo doctor pues es como decirle "hola cualquiera", para mí el nombre individual es lo que se refiere a su esencia. Confieso que esta clase de normas siempre me han parecido estúpidas porque, en vez de dar seguridad en la socialización, generan es un estrés por la imagen tan absurdo que acaba uno por socializar mal. 

Sin embargo, es necesario, por la búsqueda de la verdad, darles el alcance que se merecen. No todas son absurdas y sin sentido, las que se refieren a la cortesía con las mujeres son producto de reconocer la superioridad femenina y esa procuro cumplirla, no porque sea costumbre, sino porque es verdad: las mujeres van primero. Por esa superioridad femenina es que suelo obedecerles. Hay algunas que son tips de estética y placer, otras más mañés de lo que pretenden evitar y unas que son propias de un despilfarro institucionalizado. 

Vamos a comentar algunas que me he encontrado o que mi amiga me regaló aunque debe estar furiosa conmigo:

  • "La copa de vino se toma por el tallo." Esta es una recomendación que tal como está planteada parece absurda y estúpida. Pero hay un trasfondo en la misma y es no calentar el vino. Para mí un vino caliente sabe muy maluco, pero ¿no puede haber alguien a quien le guste? Pues sí, así que la copa de vino se toma por el tallo si uno quiere el vino frío, si quiere calentarlo no quedará mal conmigo.

  • "Es de mal gusto invadir el plato ajeno." Eso depende. A mí me da una rabia que los desconocidos me toquen, eso por cuestiones psicológicas pero no siempre ha sido así. Así que entiendo el sentido, pero también reducido porque robarle papitas al plato de un amigo o alguien muy familiar es de alguna manera también una forma de cariño.
Más de mal gusto que invadir el plato ajeno es saber con cuál de estos tenedores se hace. Bueno eso depende si es el postre, una aceituna o el plato fuerte.

  • "No hay que hablar fuerte en un restaurante." La entiendo porque odio la bulla. Para mí el silencio o el bajo ruido es esencial por eso me desespera cuando alguien habla muy fuerte. La razón de ser es no incomodar estúpidamente al prójimo.

  • "El celular no se pone sobre la mesa durante la comida". Me parece absurda, estúpida y sin sentido. Tal vez alguno sustentará que es para que no empiece a vibrar, pero, la verdad no veo la razón de ser. Ahora si una norma, así sea de costumbre, no tiene sentido, no tiene validez para lo que se propone. El "donde estuvieres haz lo que quieres" es un criterio de obediencia sin sentido, si veo que en un lugar torturan a alguien, ¿tengo que torturarlo también?

  • "Desayunar con gaseosa no es sano ni se ve bien." Volvemos al criterio de los gustos. No sé si sea sano ni me interesa. Si no se ve bien no me parece que haya problema. No es una cuestión que genere una incomodidad real como podría serlo el ruido, pues esa forma no vulnera mi espacio o intimidad. Si no lo ve bien: ¡PUES MIRE PARA OTRO LADO!

  • "Los arreglos florales de las mesas no son para llevárselos." ¿Para qué son entonces? ¿Para que después del "banquete" los echen a la basura? La verdad es un criterio un poco ineficiente. Me parecería terrible si lo cogieran sin permiso (como un robo) pero si se pide permiso a quien organiza no veo cuál sería el problema.

  • "Las invitadas a boda no deben vestir de blanco." La razón de ser de esta norma de etiqueta es para que el novio no "confunda" a la novia, sería gravísimo y podría generar inclusive nulidades matrimoniales ese error. Adicionalmente esa "norma" tiene un trasfondo medio machista porque, para que la novia no se confunda, los hombres no deberían ir de negro, o smoking. Por eso ¿será que las mujeres tendrán que irse a un matrimonio como si fueran para un velorio? Algunos los asimilan así que... probablemente.

  • "Usar el apellido para conseguir cosas, jamás." La verdad puede tener algún sentido en eso de lo interesada que pueda ser una persona. La verdad uno debe conseguir las cosas por derecho propio, no por criterios accidentales. Pero irónicamente esta norma desconoce "el abolengo" que es hasta una costumbre de esas protocolarias, absurda también en algún sentido. Pero para mí mis abuelos son motivo de orgullo... y si ellos caían bien, el nieto probablemente lo hará... De hecho la amiga que toca estos temas puede pedirme más cosas ¡por el apellido!

  • "A la hora de comida o cena, no llenar el plato demasiado." ¿Y qué pasa si uno tiene mucho hambre? A esta norma si le veo sentido y es un criterio eficiente y de aseo: ¡un plato muy lleno puede regarse y nos toca limpiar! 

  • "En el ascensor, debemos esperar a que bajen para subir nosotros." Esta no es una norma de etiqueta, es decir, no vale por la costumbre, vale por la física. En física existe la ley de la impenetrabilidad de los cuerpos dos masas no pueden ocupar el mismo espacio, por eso, para que uno quepa en el ascensor, metro, transmilenio, bus, hay que esperar que la gente se baje de lo contrario ¡no cabe!

  • "Es indispensable confirmar asistencia a los eventos." Pues tanto como "indispensable" depende de la relación y cercanía de la persona y el tipo de evento. Me parece que es de buena fe hacerlo porque las personas están contando con un presupuesto y si no confirman y luego llegan pondrían al anfitrión en una situación incómoda.

  • "Es inadecuado llegar a una casa por sorpresa." A mí me incomoda hasta que me llamen al celular. Por eso entiendo la norma. Pero eso depende de la urgencia, de la persona y ante todo, que no imponga la entrada. Una tía vive llegando a mi casa de sorpresa y a mi ¡me encanta!

  • "Hay que saber cuando la fiesta terminó y no ser el último en irse." No es lógica, siempre habrá alguno que se vaya de último, eso es obligar, al menos a uno, a lo imposible. Pero el trasfondo tiene sentido, otra vez está el límite entre espacio social y la intimidad.

  • "Organizar una reunión en casa y pedir a la gente que traiga comida no!" Es estúpido, eso dependerá de la persona y la libertad de asociación. Eso es absolutamente libre. Lo que sí debe quedar claro es que sea "pedido" no "impuesto".

  • "Uñas muy largas y con adornos no es elegante". No sé si sea elegante, pero a mí me parece muy mañé y de grilla. Pero que a mí no me guste no significa que alguien no pueda hacerlo. Volvemos al tema de los gustos como el vino o la gaseosa al desayuno.

  • "Todo exceso es malo, inclusive el perfume y el maquillaje." El exceso de perfume ahoga al prójimo y no me parece bonito un maquillaje excesivo. El del perfume tiene más sentido que el del maquillaje, porque el perfume puede afectar a otros pero ¿a quién afecta el maquillaje excesivo más que a la piel de la mujer?

  • "El pelo rubio exagerado con la raiz oscura no es fashion." Efectivamente las "monas de farmacia" se ven feas. Pero ¡Qué viva la libertad de las monas de farmacia! A mí me gustan las monitas tiernitas.

  • "El exceso de bronceado no se ve bien." Ese "no se ve bien" es una generalización porque habría que preguntarle a todo el mundo. A mí no me gusta, pero tal vez haya hombres (o mujeres) a los que les guste.

  • "Hay que dejar algo de comida en el plato para no mostrar el hambre" Aunque ya ha sido reevaluada por los "expertos en protocolo" (¿puede haber expertos de semejantes estupideces?), esta norma algunos decían que era para que "los cubiertos no sonaran al hacer fricción con el plato". En todo caso es absurdo cuando miles de niños se mueren de hambre y uno dejar un pedazo de carne -que otro podría comerse- dejarlo en la basura pudriéndose.

  • "No se deben poner los codos sobre la mesa" Nunca la he entendido, no le veo la razón práctica, tal vez puede ser porque existe el riesgo de que alguien confunda los codos con comida... 

Como puede verse hay algunas que no tienen sentido, otras son cuestión de gustos y recomendaciones estéticas hasta las que parten de criterios naturales -como la higiene, la del ascensor o la aristocracia femenina. Pretender igualar los gustos para que poder convivir es tan estúpido como pretender que todo el mundo mida y pese lo mismo. Por el contrario, los "expertos en protocolo" deben reconocer que no todo el mundo puede comprarse un reloj y un carro elegante, le gusta la misma comida, que a algunos le gustan algunas mezclas raras (como echarle salsa de tomate al huevo frito, miel a todo) y que eso no los hace: "¡maleducados!" Por el contrario me parece que quien sabe lo que le gusta, por encima de los vicios sociales,  es bastante auténtico.

Adicionalmente el protocolo es confuso. Cuando vi un curso de protocolo en la universidad (medio forzado) en Bogotá la señora utilizaba la palabra "colocar" que acá en Antioquia suena horrible. Si hubiera dicho "chimbo" o "chimba" ni se diga y vaya problema si un inocente paisa dice "tirar" en Bogotá. En un ascensor en Medellín es de mala educación no saludar, en Bogotá es de mala educación hacerlo. Coma con las dos manos en el país de la "etiqueta" [Inglaterra] y verá que tanto le sirvió el curso de "etiqueta" colombiano. Creo que en Japón eruptar es sinónimo de buena educación. En Bogotá saludar de beso en la mejilla a una mujer puede ser mal educado, en Medellín tal vez sea mal educado hacer lo contrario. En Medellín en algunos lugares se ve exagerado que alguien vaya de corbata, en Bogotá se ve mal hecho que alguien no lo haga. 

La etiqueta de alguna manera es el lenguaje de la hipocresía, esto es, para quedar bien, por eso es esencial en diplomáticos y políticos. Pero es un lenguaje mucho más ambiguo, confuso, que no todos hablan. Alguna vez le pregunté a la señora que daba el curso de protocolo que ¿cómo se conocían esas normas? Me dijo que eran prácticas pero ¿de quién? Creo que en el mundo hay más Homero Simpson que Isabel de Inglaterra ¿no se practican más los vicios "estéticos" de Homero Simpson? 

UNA REFLEXIÓN ESTÉTICA
EXPLOSIÓN DE FLORES ROSADAS
No he encontrado ningún
canon estético que supere un
guayacán rosado florecido. Pero
¿hay alguna norma de protocolo
que obligue a mirarlos? 
Que haya gustos diferentes no significa que no exista la belleza. Pero la belleza no depende de los gustos "comunes" (o sea de las élites), depende de lo que es verdaderamente bello, digno de apreciación, objeto de deseo bueno. De alguna manera todas las cosas, en cuanto son, tienen propiedades estéticas y en cuanto pueden no ser también fealdad. La belleza es el ser en cuanto objeto querido que mueve la voluntad. La belleza pertenece al plano de la voluntad y en la inteligencia no puede ser un objeto de razón, esto es, de norma. La belleza es sensible e intuitiva pero NUNCA racional [entonces ¿por qué lo estoy "racionalizando"?]. 

Ahora el criterio debe ser busque la belleza y ser bello. El SER no distingue entre lo externo y lo interno, pero ¿es acaso lo bello accidental? ¿Hay belleza en el accidente? El accidente puede tener propiedades estéticas pero no verdaderas y sometidas a lo contingente (variable). Por eso, más que buscar verse estético, hay que buscar SER BELLO. Y la belleza en el hombre es la virtud y la felicidad, un hombre feliz. En twitter vi esta frase que atribuyen a Platón "Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.". ¿Por qué en vez de preocuparnos de como coge el cubierto nos preocupamos de encontrar la virtud? Juzgar a alguien por su vestimenta, edad, clase social, entre otras es más fácil, pero casi nunca cierto. 

Gracias Dios he aprendido a conocer la virtud, no es que siempre acierte, pero suelo verla. Una señora sin pies que vive en Itagüí, callada y pobre o una abuelita que echa cantaleta pero con una sonrisa hermosa que las modelos, presentadoras de noticias, etc. Hay que reconocerlo ¡ese accidente de las modelos es muy atractivo! Pero hay que distinguir los tipos de sentimientos, si no produce verdadera alegría ¿será belleza? 

UNA REFLEXIÓN SOCIAL...
Si somos pesados para nosotros mismos ¿por qué hemos de imponer eso al prójimo? El principio es aprender a no incomodar, bien lo dice una persona que incomoda a algunos porque se le olvida saludar. Lo demás son normas absurdas. 

UN REFLEXIÓN ECONÓMICA... Algunas normas de protocolo parten de aseo, higiene o eficiencia, no cumpla el protocolo, sea higiénico, ahorre y trate de evitar limpiar... se lo dice una persona a la que se le derrama un banano. 

CIERRE Y CONCLUSIÓN

Sin embargo, si usted es una de esas personas (escasas) a las que les importa el qué dirán -como a mí- es mejor que sigan las normas de protocolo. Mentiría si dijera que el qué dirán no me importa, lo que sí reconozco es que no tiene sentido que me importe, sé que sería más feliz si no me importara. Pero si usted valora el quedar bien sobre el ser bueno, o quizás ambas, apréndase todas las normas de protocolo, etiqueta, glamour y esas cosas. Si se aprende esas normas va a quedar bien con las "élites" hasta, claro está, que se den cuenta de todas sus vergüenzas como las de cualquier ser humano... y eso se dará tarde que temprano...

Quino Agenda 2007.



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