miércoles, 22 de septiembre de 2010

BOLÍVAR VS SANTANDER: EL ORIGEN DE UN PROYECTO DE LEY.




(De izquierda a derecha: Francisco de Paula Santander. Jeremy Bentham. Simón Bolívar)[1]

¿Cuántas veces creemos que los políticos defienden los “intereses del pueblo”? ¿Cuántas veces soñamos que el recinto de la democracia promueve los sueños, la moralidad o bienes para el pueblo? Quizás desde comienzos de la “patria” encontramos que esos falsos sueños que promueve la democracia, son el motivo para promover o evitar diversos proyectos de ley que en últimas, no sirven para nada. Las exposiciones de motivos se basan en creencias propias de las personas, pero ocultos tras su velo no están que los intereses “perversos” para permitir que alguien, una idea, una bancada, un partido esté en el poder. Para sustentar mi tesis que este proyecto de Ley no tenía más que la intención de los “bolivarianos” para oponerse a los proyectos políticos “santanderistas” primero procederé a analizar la fuente en sí misma, posteriormente me dedicaré a demostrar que las fuentes históricas indican que existía esa lucha de poderes,  en tercer lugar mostraré que un punto grande de oposición entre Bolívar y Santander fue la enseñanza de las ideas de Bentham, luego procederé a mostrar la vida y obra de uno de los promotores del proyecto como fiel defensor de las ideas bolivarianas para finalizar con una breve referencia a la verdadera visión cristiana acerca del diálogo entre pensadores. Todo lo anterior para concluir que el documento fue un ejercicio demagógico contra Santander. Tomaré partido frente a este problema, me considero más Bolivariano que Santanderista, no creo en las ideas utilitaristas de Bentham por su real daño en la ciencia económica pero creo que prohibir la lectura de Bentham es un claro ejercicio demagógico que atenta contra el sano ejercicio de refutarlo con argumentos o mejor aun de pensarlo.

De entrada me encuentro con un documento originado en el Congreso de la Nueva Granada, donde se propone suprimir de todos los colegios la educación de Bentham. Quienes proponen el proyecto son Senadores de la República, aparentemente conservadores que intentan sustentar la aprobación de su proyecto ante la Cámara de Representantes. El proyecto tiene origen en el año 1836, es de carácter público al ser un proyecto de ley. El documento es una fuente secundaria al encontrarse en una compilación sobre “la obra educativa de Santander” que a su vez lo toma como fuente de la Biblioteca Nacional de Colombia.  Este documento es muestra de una circunstancia, Bentham tenía relevancia intelectual en la época y alguien quería prohibirlo. Simplemente manifiestan que lo quieren prohibir porque según ellos “destruye por sus cimientos la religión de Jesucristo, y zanja los más adecuados para trastornar también la tranquilidad y buen orden de la sociedad.”. ¿Será esa la preocupación de estos “beneméritos de la patria… dignos representantes del pueblo Católico”? En principio parecen muy preocupados por la moralidad y proteger al pueblo y les preocupan dichas circunstancias. Sin embargo, el documento en sí mismo nos dice pocas cosas, que eran unos señores moralistas probablemente de los antecesores del partido Conservador, que parecían preocupados por la “inmoralidad” de Bentham. Pero, ¿cuál es el contexto del texto? Una ley no sale porque sí, hay diversos procesos sociales y luchas de poder alrededor de ella. Es así como es necesario mirar el contexto político de la época.

Bolívar fracasó en su deseo de la Gran Colombia que culmina con su disolución en 1831 y la muerte de “el Libertador”.  Todo ello porque el General Santander y “el Libertador” que llevaron a Santander a la revolución septembrina contra la “dictadura” de Bolívar en 1828, y por eso Santander fue exiliado y despojado de sus honores militares[2]. Este fue el fenómeno concreto que se deriva de diversas discusiones como las de la Convención de Ocaña, o procesos anteriores a esa época, en el que el general Santander y Bolívar se distanciaron hasta el odio. Sin embargo, el proceso general aún no alcanza a revelar la tesis que sostengo que dicha ley era una jugada para oponerse a Santander.  

Una fuente secundaria o hasta terciaria revela que el libertador prohibió la lectura de Bentham en un momento muy cercano a la revolución septembrina: “Los textos del filósofo inglés adquirieron el carácter de lecturas obligatorias en las aulas universitarias, cosa que no fue vista con buenos ojos por Bolívar, quien prohibió la enseñanza de Bentham mediante un decreto firmado el 12 de Marzo de 1828. El libertador estaba convencido de que la doctrina de Bentham era opuesta a la tranquilidad y a la moral de las naciones hispanoamericanas, e incluso sospechaba que no había sido ajena al atentado contra su vida (25 de Septiembre de 1828), en el que tomaron parte algunos estudiantes universitarios de la capital.”[3]. Por su parte para el general Santander la obra de Bentham tenía especial valor a la hora de querer construir la nación. Por un lado algunas fuentes como el previamente citado ensayo develan que el general Santander era amigo personal de Bentham y promovió su lectura en las escuelas en 1825[4], además, como para el general Santander era muy importante la educación: “En total creó 20 ‘grandes colegios’ en las capitales de la mayoría de las provincias. Los colegios fueron creados con un espíritu liberal y laicista, incluyendo un fuerte corte utilitarista, con base en la lectura de Bentham.”[5]. Por esa razón parece clara la existencia de un punto concreto en la lucha de intereses políticos, por una parte Simón Bolívar consideró que era contrario al orden público y se prohibió, pero luego Santander volvió al poder y la fomentó, y, por otra parte basados en las ideas de “El Libertador” otros quisieron prohibirlas para mantener vigente su cercanía con él.

La idea anterior se sustenta observando la vida de Juan María Gómez. Militar antioqueño y claro simpatizante de Bolívar, Sucre y sus ideas. El general Juan María Gómez era amigo personal y leal de Simón Bolívar[6], lo que claramente habría generado dadas las condiciones de la época un claro distanciamiento del general Santander. Además, afirma un claro dolor por la muerte de Sucre, las calumnias a “El Libertador” entre otras[7]. Sin embargo, en todo el documento observado poco se muestra de su pensamiento, salvo que era bautizado –algo que no nos dice nada-. Por otra parte, se observa que en fuentes de la biblioteca Luis Ángel Arango sobre Nariño y la Masonería se encuentra que dentro de los personajes pertenecientes a esto se encuentran Policarpo Uricoechea y el señor Luis de Rieux francés quien era masón y no hay certeza si es el padre de Luis F Rieux o es el mismo, pero sí confirma cierta relación con él y la masonería[8] lo que podría indicar que tuvieran más relación intelectual con las ideas de Santander quien pareciese también haber sido masón. Lo que se concluye es que de la observación de estos 3 señores no podría afirmarse que fuesen abanderados del espíritu cristiano, ni fieles pensadores cristianos como para defender de esa manera la “moralidad cristiana”.

Por último, en mi humilde entender la Iglesia Católica, si bien considera algunas ideas erradas siempre ha estado abierta al diálogo con otras corrientes filosóficas. Por ejemplo un pensador como Santo Tomás de Aquino donde la encíclica “Fides et  Ratio” se afirma “Un puesto singular en este largo camino corresponde a santo Tomás, no sólo por el contenido de su doctrina, sino también por la relación dialogal que supo establecer con el pensamiento árabe y hebreo de su tiempo.”[9]. Además, es conocido que Santo Tomás “bautizó” por decirlo de alguna manera, el pensamiento de Aristóteles. Es decir que, a mi humilde entender, una verdadera interpretación del pensamiento cristiano se basa en la prohibición sino en el diálogo. Quizás podría decirse que este argumento es inválido a juzgar por documentos muy posteriores en los que se prohíbe la lectura de un libro bajo pecado mortal[10]. Sin embargo, considero que Santo Tomás de Aquino mostró una apertura al diálogo desde el siglo XIII. Por eso, esa visión de la moral cristiana estaba equivocada incluso en esa época.

Por todo lo anterior, puede concluirse que quienes redactaron este documento no lo hacían buscando una defensa de la moral y los principios cristianos, sino defender una postura que se había iniciado por el debate entre Bolívar y Santander. Y como Santander promovía a Bentham a estos señores se les ocurrió la excusa perfecta para promover la prohibición de un pensador. No parece que estas personas buscaban un fin altruista, sino oponerse a quien conspiró y destruyó al libertador.   No sabemos si fue Bolívar quién tenía razón o si era Santander quien la tenía, si Bentham estaba en lo cierto o estaba equivocado, lo que es claro es que la prohibición se hizo en un contexto de la discusión con la finalidad de imponerse sobre las ideas de Santander. Para concluir quisiera dejar a Fernando González hablar sobre la historia en un libro que está precisamente titulado Santander –y en contra de su vida y obra-:

“Y ¿cómo se forma su imagen histórica? Los pueblos, inconscientemente, le quitan lo impropio y le aumentan virtudes: es la obra lenta de la purificación. En tal sentido la historia es mistificadora, pero mistificadora lógica y que responde a necesidades vitales del devenir. El pueblo va haciendo del héroe la imagen de lo que desea llegar a ser; en ella materializa su programa, encarna su futuro. Es el mismo génesis de los dioses, en escala menor. Dios es lo que nos falta y que anhelamos: es el hombre perfecto, el ideal en cada época de épocas. También el cielo es la morada en donde hallaremos lo que anhelamos, todo íntegro... No es Dios, pues, el creador del hombre, sino que éste crea a su imagen culminada a su Dios; y crea también su casa ideal, el Cielo, e inventa a su hombre político, el Héroe Nacional.[11].


[3] MIGUEL ANTONIO CARO. EL HOMBRE Y SU OBRA. POR: SANTIAGO CASTRO GÓMEZ. En: http://www.ensayistas.org/filosofos/colombia/macaro/introd.htm  Consultado el 21-02-09 10:30 am.
[4] Ibidem.
[5] http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Paula_Santander  consultado el 21-02-09 a las 9:32 am.
[6] GENERAL JUAN MARÍA GÓMEZ. Volúmen XIV. Medellín, Septiembre 20 de 1938 Nro 142. REPERTORIO HISTÓRICO ÓRGANO DE LA ACADEMIA ANTIOQUEÑA DE HISTORIA. Versión PDF CONSULTADA EN http://biblioteca-virtual-antioquia.udea.edu.co/pdf/11/11_1707430213.pdf   21-02-09 11:00 AM Pág. 10.
[7] Ibidem.
[9] http://www.vatican.va/edocs/ESL0036/__PA.HTM Encíclica “Fides et Ratio”.
[10] El Libro Viaje a Pie del pensador Fernando González fue prohibida su lectura bajo pecado mortal. De haber visto este documento doy fe.


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