sábado, 25 de septiembre de 2010

COMENTARIO FOTOGRÁFICO: LA HERMOSA AUTENTICIDAD.


RAMAS AL CIELO...
Cargado originalmente por ElAlispruz
Esta foto era vieja, no entiendo por qué nunca la había publicado si es hermosa. No hay nada más agradable que acostarse sobre una manga campestre, de tierra caliente tropical, debajo de un árbol y mirar para arriba. Es una experiencia estética bastante recomendable, no lleva propiamente a la euforia pero sí a sentarse un rato y sentir ese amor y belleza que nos une con el ambiente.

Las ramificaciones de los árboles siempre son bastante curiosas. A uno en el colegio ¡bendita educación! le enseñan las formas básicas puntos, líneas, polígonos -círculos, triángulos, cuadrados- ¿acaso son reales esas formas? La verdad es que si se observan las ramificaciones no se verá ninguna de ellas, las ramas tienen sus curvaturas, no se puede hablar de triángulos, ni de cuadrados ni de círculos... no tiene esas formas estándar, pero precisamente en ello está su orden.

La lógica de la naturaleza no es estándar, no sigue estúpidos convencionalismos sociales, no se rige por la linealidad, sino que su regla es el caos... paradójicamente hermoso. Tal experiencia descansa porque tumbados a la sombra de este poético espectáculo simplemente nos consuela la belleza de la posibilidad de ser nosotros mismos. Algunos sostienen, aunque desde una perspectiva algo "new age" que abrazar un árbol da energía. Saliéndonos de ese falso espiritualismo, no puede negarse que su abrazo nos energiza. La razón es que abrazar lo que simplemente es, sin preocuparse de ser cuadrado, lineal o circular, nos recuerda el apetito a lo bello... a simplemente ser.

Relacionado con esto Tomás de Aquino nos dice: "lo que distingue al hombre de los animales es su capacidad de deleitarse por la belleza en sí misma"... (En latín original "Unde, cum cetera animalia non delectentur in sensibilibus nisi per ordinem ad cibos et venerea, solus homo delectatur in ipsa pulchritudine sensibilium secundum seipsam." Summa Thelogicae. Prima. Questio 91. Art 3 Ad 3 en Español). Algo así sintió Fernando González caminando por estas tierras llenas de estos árboles: "Vimos y sentimos las nubecillas doradas por el sol y las sensaciones poeticofisiológicas que produce el amanecer al viajero" (Viaje a Pie. Fernando González. Versión en .doc Pág. 3) ¿Acaso no nos deleita este árbol porque sí? A mí me deleita porque es el mismo, ni más ni menos. Sin embargo, no todos piensan así, algunos creen que el estímulo que busca igualar es la forma de "crear hombres", pregúntele eso a la frustrada psicología cognitivo-conductual (la más primitiva de todas)... ellos no considerarían bello el árbol si no lo ven recto y tratarían de mover sus ramas hasta quebrarlas y luego quejarse del golpe de su caída: efectivamente la gravedad no es funcional... 

Esa es la estética, alegrarse de la naturaleza porque sí. Alegrarse porque no es igual a cualquier otra cosa, pues precisamente en eso está su belleza. Líneas extrañas que se alzan al cielo, sombras de ramas que caen a la tierra, el verde de las hojas que contrasta en pequeños puntos con el azul del cielo... esa es la belleza de ser uno mismo...

1 comentario:

  1. Danii... me pareció demasiado interesante esta entrada! Alegrarse de la naturaleza por si, por es lo que es... es genial!!

    Un abrazo de tu hermanita!

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