sábado, 2 de enero de 2010

MITOLOGÍA ACERCA DEL ESTADO (Primera Parte)

MITOLOGÍA ACERCA DEL ESTADO.

“You say you want a revolution, we all want a change the world. But when you talk about destruction you don’t know that you can count me out” (The Beatles. Revolution)

El simple título ya me genera el riesgo de ser considerado como “anarquista”, sí precisamente eso es lo que quiero. Aunque las conciencias en general temen sostener una postura contraria al estado, creo que tiene que existir un momento donde de corazón manifestemos nuestro total desacuerdo con esa entidad artificial que ya bastantes estragos ha generado. El estado no es más que un invento artificial, que no es históricamente la única forma de organización política[1] y no sirve ni puede servir para lo que supuestamente ha surgido.

Para el presente escrito mencionaré algunos mitos propios de la creencia acerca del estado, demostrando que no es más que un Leviatán inventado por Thomas Hobbes. También se mencionarán algunas nociones que permitirán una mayor comprensión del escrito. La primera parte consistirá entonces en mostrar algunas nociones y la segunda en mostrar los mitos derivados de esas nociones.

PRIMERA PARTE. NOCIONES GENERALES.

1.       NOCIÓN DE PODER

La primera y más importante noción es la de “poder”. Algunas personas cuando les menciono mis teorías sostienen que tengo una concepción errada de poder. Quizás tengan razón porque poder en sentido general no es más que el verbo de la palabra posibilidad. Efectivamente la palabra posibilidad abarca muchas cuestiones que son netamente naturales. Pero el poder del que hablo no es más que una corrupción de la posibilidad, sí, este poder al que me refiero es la posibilidad de desviar la libertad humana. Esta desviación de la libertad humana, la posibilidad de que algunas personas hagan lo que otras quieren bien sea utilizando la fuerza o la manipulación, es el poder que como tal entiende la ciencia política. Para efectos de lenguaje, o más bien para que me entiendan, este es un poder en sentido restringido que tiene su fenómeno en el campo político. No lo diré en palabras mías, lo haré en palabras de Hobbes –fundador del estado moderno-:

“El poder de un hombre (universalmente considerado) consiste en sus medios presentes para obtener algún bien futuro. Puede ser original o instrumental.

El poder natural u original consiste en las facultades del cuerpo o de la inteligencia tales como fuerza, belleza, prudencia, elocuencia, liberalidad. Son instrumentales aquellos que se adquieren mediante los anteriores o por la fortuna y sirven como medios para adquirir más, como la riqueza, la reputación, los amigos. Con el poder ocurre como con la fama, crece a medida que avanza. El mayor de los poderes humanos es el que se integra con los poderes de varios hombres unidos por el consentimiento, tal es el poder de un Estado. Por tanto, tener siervos y tener amigos es poder, porque son fuerzas unidas.”[2]

Además la noción de poder en Hobbes no podría entenderse sin su definición de libertad:

El derecho de naturaleza (jus naturale) es la libertad que posee cada hombre para usar su propio poder de la forma que quiera con el objeto de conservar su vida y su naturaleza; por consiguiente, para utilizar los medios más aptos para lograr ese fin.

Por libertad se entiende la ausencia de impedimentos externos que reducen el poder del hombre de hacer lo que quiere[3].

Para resumir para Hobbes poder es lo mismo que derecho de naturaleza. Derecho de naturaleza es lo mismo que libertad y libertad es lo mismo que ausencia de impedimentos de hacer lo que cada hombre quiere. Además, cabe recordar que ese derecho de naturaleza implica una igualdad entre los hombres donde el más fuerte también puede ser víctima del más débil: igualdad que se deriva de la potencialidad que tiene cada ser humano de dañar a otro. Entonces entre más avancemos en la posibilidad de hacer lo que queramos –sin importar si nos beneficia o nos destruye-. Veamos pues los elementos del poder, de qué está hecho, cómo y quién lo tiene, de dónde surge y para qué sirve.



1.1   CAUSA MATERIAL DEL PODER

El poder está hecho de voluntad, un acto de poder es en últimas un acto de voluntad humana. Podríamos utilizando la navaja de Ockham resumirlo en simplemente acto humano, sin embargo, es necesario resaltar que es mera voluntad. Una voluntad que carece de “impedimentos”[4] como bien dice Hobbes: algo que a la luz de la naturaleza es falso o ¿por qué no salta de un edificio de 10 pisos? ¿por qué no se tira al mar y navega sin oxígeno? ¿Por qué no decide dejar de respirar?

1.2   CAUSA FORMAL DEL PODER.

Volvamos a la definición de Hobbes del derecho de naturaleza “es la libertad que posee cada hombre para usar su propio poder de la forma que quiera”. En últimas pareciera que absolutamente cualquier acto de voluntad es poder. Sin embargo, ¿cómo distinguir un acto humano simple de un acto humano de poder? La distinción real viene cuando se observa la desviación de un acto humano que hace cosas fuera de la naturaleza para lograr obtener lo que quiere. Si para adquirir una cosa trabajo, en últimas no se trata de un acto de poder pues, la naturaleza humana permite transformar las cosas para beneficio propio. Pero, si para adquirir una cosa manipulo, constriño, coacciono, me aprovecho o destruyo a otra persona ese bien conseguido provendrá de un acto de poder. Entonces ¿qué distingue un acto de poder de otros actos humanos? Efectivamente el medio, bien sea manipulación, constreñimiento, coacción, aprovechamiento o destrucción de otro ser humano. Recordemos que Hobbes habla de medios, yo diría que el poder se refiere a medios desnaturalizados… actos que vulneran la verdadera libertad humana.

1.3   CAUSA EFICIENTE U ORIGEN DEL PODER.
En palabras complicadas un acto de poder es la negación del no-poder. ¿Cómo así? La libertad de otro ser humano para actuar en un rango determinado (Hobbes cree que la libertad es ilimitada pues tenemos un derecho a todas las cosas –ius in omnia-) es algo que no podemos vulnerar. La conciencia –bien o mal formada- es una esfera íntima que no podemos modificar y si se constriñe el actuar de alguien lo que se genera es que no actúe auténticamente, algo que no es bueno… La verdadera bondad o maldad está en el interior, por eso, influir en una persona una determinada forma de actuar no hace más que generar falsedad, contradicción y desesperación en lo que es esa persona.

El poder –en sentido restringido- como afirmación del no-poder. ¿Cómo así? El poder es la negación del no-poder moral, la naturaleza de las personas y de las cosas limita nuestra actuación, el poder es precisamente esa negación.  Es una circunstancia que desconoce que el hombre es un ser formado con alma, y que la única virtud o maldad procede del interior y ese interior o intimidad no puede ser modificado más que por la libertad consciente de cada persona. El origen del poder es precisamente el desconocimiento de la incapacidad de constreñir moralmente a otro. Esto es recogido en Alcibiades el diálogo Platónico entre Sócrates y Alcibiades sobrino de Pericles donde en últimas la virtud puede surgir del conocimiento de sí mismo que tenga cada hombre y el “gobernante”  no debe más que procurar que las personas se conozcan a sí mismas para que sean virtuosas.

Esta causa eficiente no es una carreta filosófica sino algo que es pan de cada día. Cuando uno dice algo que a los demás les molesta inmediatamente la ira surge como mecanismo de imposición y de defensa. ¿A quién no le ha dado rabia que lo cuestionen en su pensamiento o actuar? ¿Cree que es bueno sentir ira ante esa circunstancia? ¿por qué? Pues efectivamente, este es el origen del poder, esa frase “es que tú siempre quieres tener la razón”, todos siempre queremos tener la razón al fin y al cabo.  Esa rabiecita que nos da que nos cuestionen o nos contradigan es el germen del poder, el acto de callar por la fuerza, o manipulando o comprando (chanchullo) no es más que una forma de satisfacer el deseo de generar que los demás haga lo que nosotros queremos que hagan. Y ¿la policía y el ejército no son buenos? Vaya dígales que tienen un error en cualquier cosa a ver cómo lo tratan… díganle a un político que está equivocado y verá cómo le sonríe para intentar manipularlo…

¿Escribo esto hablando de los demás? No lo hago como confesión de mi mismo, personalmente vivo deprimido porque no logro ver la virtud que deseo en los demás… Y también lo hago hablando de los demás: ¡lo reto a intentar contradecir una persona con poder!

1.4   CAUSA FINAL DEL PODER.

Hobbes dice que el objeto del poder es la de conservar la vida y “la naturaleza”. Como se ha visto el poder surge por la negación del no-poder no puede ser visto como algo natural, así como no es natural tirarse de un décimo piso y decir “puedo caer vivo”. Lo que pasa es que las consecuencias del poder “político” no se ven como las negaciones del no poder físico –ponga la mano en el fuego y verá que se quema-. Este “poder” como posibilidad de negar el no-poder sirve para lo sea, para conservar la vida y satisfacer todos los deseos o “naturaleza” como decía Hobbes. Casi cualquier deseo puede satisfacerse por medio del poder.

CITAS



[1] Apuntes de clase filosofía del derecho. Universidad de la Sabana. Segundo semestre de 2009. Profesora Titular: Camila Francisca Herrera. Profesor invitado: Iván Garzón Vallejo. Fecha de los apuntes Septiembre 3 de 2009.
[2] HOBBES, Thomas.  Leviatán. Compendio de Iriarte Morales, Fernado.Ediciones esquilo. Bogotá D.C 2003. Pág. 17
[3] HOBBES, Thomas. Op cit. Pág. 25
[4] La carencia de impedimentos la desarrolla Hobbes en el ius in omnia y eso se enfatiza cuando afirma “No hay nada a lo que un hombre no tenga derecho por naturaleza: solamente se aparta del camino de otro para que éste pueda gozar de su propio derecho original.” HOBBES, Thomas. Op cit.. Pág. 26 ¿No es este el antecedente de la tesis del “conflicto de derechos”?
IMAGEN INICIAL: The destruction of Leviathan. Autor: Gustave Doré. En: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/9d/Destruction_of_Leviathan.png

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